viernes, 22 de enero de 2016

EL AMOR



Es el amor una sombra espesa,
que torna el corazón en llamarada.
Que es alegría, a veces, y es tristeza,
y una suerte de grave encrucijada.

Es el amor una ala que regresa,
cual surco de estela inusitada,
poniendo en la piel la ligereza
de un racimo de uva desgranada.

Es el amor, la mas dulce jornada,
y también, el acíbar mas amargo
que gustará tu alma conturbada.

Es el amor, la fuente despiadada
de todo tu penar, y, sin embargo,
a él te entregarás, como carnada.


LA DIMENSIÓN DE MI DECIERTO


La multitud está y me desconoce;
alrededor de mí, callada y ciega,
como el ala que al trino se le niega,
me aparta toda luz y todo roce.

Tallo de olvido, el rostro, en esa pose,
cuando florece el cántaro que riega,
envidioso de luz corre y lo anega;
-desvanece el encanto al dar las doce-

Fiera de amor, de pena amanecida,
en esta dimensión de mi desierto,
viene a caer el alma entristecida.

Y, en esta soledad, hoy me despierto,
con mi pasión de ayer restablecida
y la versión del sol que he descubierto.


¿QUE ME QUIEREN DECIR, CUANDO ME DICEN... ?



¿Que me quieren decir , cuando me dicen
que ya no estás? ¿Acaso que te has ido?
¿Como puedo creer que en un descuido,
ya tus rubios cabellos no se ricen?

¡Que tu andar peregrino memoricen,
la calle y la Avenida, y en su ruido,
retengan el geranio florecido,
por las aceras, que tus pasos pisen !

¡Que se detenga el mundo!! No hay mañana.
¡Que se detenga el mundo ! Es tan temprena,
esta razón que la razón decide…

Esta región del llanto que divide,
el corazón en dos, y lo desgrana.
¿Que me quieren decir con voz humana?

MEMORIA



Esta tarde de vagas confluencias,
donde el silencio es, casi, como un rito,
entre el hecho previsto y lo inaudito,
mi memoria me avala en permanencias.
Asimilando todas las ausencias,
en la distancia mineral que habito,
nada se esconde a este secreto mito,
breve e incierto, de las acaescencias.
En la oscura quietud de la amargura,
retiene los perfiles agraviantes.
Y, en el bravo corcel de su hendidura,
vierte la soledad de los instantes.
Allí, todo dolor vive, perdura,
con la misma pasión de los amantes.


domingo, 17 de enero de 2016

TIMÓN DE MI BARCA



En noches serenas vi andar, ya despierto,
al borde de alguna quimera vacía,
el color opaco de la voz del tiempo
volando en su sombra, azul y ficticia.

Y asumí en la calle un sonido incierto:
veleidad extraña, corona de ausencias,
soledad eterna de todos los puertos,
y allí, en las entrañas, clavo de impotencias.

Cruda faz, mentira, de momentos negros.
Timón de mi barca, pasión marinera,
que de pronto encuentra su ritmo siniestro.

Y así, como el ave, su nido deshecho,
reconstruye el sueño, luz aventurera,
-recibe sin pena, cada desencuentro-


YO Y MI CORAJE


Llega el invierno y llega porque quiero,
en la herrumbre fatal del mediodía,
reintegrarme a la senda del lucero,
más allá de la vana profecía.

Y no importa si hay bruma o aguacero.
Lo agreste de la vasta geografía
no alcanza, en su zarpazo, todavía,
a detener mi vuelo aventurero.

Quiero un extenso mar que me deslumbre
y los rayos de un sol, casi salvaje,
que rompan, su murmullo, en el lenguaje.

Y quiero más, aún, la certidumbre
del indecible fruto: al amaraje,
saber que somos dos: yo y mi coraje.

eEL VUELO ESPLENDOROSO


Dime ¡Ho Dios! hasta que inasible altura
debo ascender para obtener tu gracia.
¡Es tan breve y tan grande la distancia
del pobre devenir de mi estatura!

Que al liberar mi alma en tal oscura
fuente de desamor y de falacia,
solo quiero tu paz ¡Dame constancia!
Para alcanzarte ¡Ho Dios! ¡Dame bravura!

Que al elevar cansada mi mirada,
hacia tu cielo azul y luminoso,
halle el sitio ideal a mi reposo.


Que al hundirme en las sombras, liberada,
sea la vida un sueño silencioso,
sea la muerte un vuelo esplendoroso.