Hoy estoy llena de un amor lejano
-vocación de poesía y de badajo-
Un amor al que yo, nunca aventajo,
flor de otoño durmiéndose en mi mano.
No se porque mentía el hortelano.
Porque forjaron ese puente bajo,
con mística de cruces y de ajo
reluciendo en el sol de este verano.
Suspendido en las cuencas de un rosario,
este amor ¡Vagabundo sin horario!
...y sus pies de alquitrán almidonado.
Desde esta sabia arquitectura que he amado,
se ensancha, se ennoblece y se madura,
cual hosco paladín de la estructura.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario